Redes sociales y evolución del ser humano

Existe una total e indivisible relación entre la evolución de la economía como protagonista indiscutible de los últimos tres años y el nuevo modelo productivo basado en la eficiencia, el reparto de recursos y la recuperación de variables como servicio al cliente, fidelidad, confianza, calidad, compromiso, reputación  y satisfacción de necesidades.

El capitalismo y su más poderoso protagonista; el enriquecimiento rápido sin valor agregado fomenta el consumo sin límites, creando necesidades irreales que esclavizan al ser humano y le llevan al aislamiento.

La toma de conciencia con una realidad basada en la austeridad, en lugar de la explosión constante de la prosperidad ficticia del crédito, ha llevado a los seres humanos a experimentar nuevamente la necesidad de retrotraerse a los tiempos ancestrales, en los que las personas se organizaban en comunidades a través de las cuales lograban satisfacer sus necesidades grupales y sociales como indica un seo barcelona.

Sin ninguna duda los ciclos, por su propia naturaleza, se repiten y únicamente varía el escenario que los acompaña, la nueva economía se centra en la productividad eficiente y la toma de conciencia con la necesidad que tienen los seres humanos de confiar y compartir.

A diferencia del modelo productivo anterior en el que el agotamiento se produce por un abuso del enriquecimiento individual basado en la especulación y la falta de eficiencia, el modelo productivo que se desarrolla a través de las nuevas tecnologías tiene la capacidad única de atender a las emociones y de vislumbrar el éxito a través de conceptos como la confianza y la reputación.

Estar presente en los primeros puestos de los criterios de búsqueda de los consumidores no es sólo una variable más dentro del plan de empresa, es un ejercicio de compromiso conjunto de comunidad, a través del cual los usuarios de Internet apuestan por el crecimiento ilimitado de la información, de la formación y de la prestación de bienes y servicios con el valor agregado de la calidad, única para cada ser humano, así como el fortalecimiento del lazo de los valores como fórmula eficiente en el camino hacia el éxito.

La asociación en comunidades es por lo tanto, una forma de optimizar los recursos, de crear y consolidar tendencias y necesidades y proviene de la necesidad de los seres humanos de salir del ostracismo y el individualismo de la especulación y el consumo indiscriminado al margen de las necesidades y el reparto eficiente de recursos.

El nuevo modelo productivo es en definitiva una consecuencia de un ciclo en el que todos los sistemas experimentaron el agotamiento de los recursos y hoy, es necesario implantar un nuevo orden social en el que todas las variables interactúen así, socialmente, en comunidad, honestamente y con la conciencia de lograr la eficiencia, la productividad y el compromiso.

Las redes sociales expanden sus tentáculos tal y como lo hicieron en su fase inicial cuando pasaron de ser un instrumento que comunicaba a personas entre sí en entornos restringidos a plataformas eminentemente empresariales y, de forma progresiva y muy de prisa, se van consolidando como un nuevo orden social, una nueva forma de convivencia y de organización en comunidades que intercambian necesidades.

Internet en su conjunto y al contrario de lo que piensan los detractores del conocido mundo virtual, tiene la capacidad de integrar cualidades, ideas, aptitudes e innovación, creando un orden social tan dinámico que impide el establecimiento de un freno en el desarrollo.

La constancia, la perseverancia, la activación de las emociones en conjunto con la asimilación de nuevos conceptos y tendencias hace de Internet y las redes sociales un instrumento evolutivo histórico en la historia de la humanidad, mucho más poderosos y con capacidad de cambio que la anterior revolución cultural que impuso Gutemberg con la creación de la imprenta de tipos móviles.

Si somos capaces de descubrir sus virtudes, sin pensar que el conocimiento de las variables estadísticas que determinan las palabras clave de una estrategia SEO; o los parámetros que determinan el éxito de una estrategia de marketing, son suficientes para triunfar, si nos centramos en el desarrollo del modelo productivo y asumimos que la eficiencia, la productividad, la constancia, perseverancia y reputación, son en sí mismo el mejor valor agregado que podamos aportar a nuestra “comunidad” lograremos iniciar definitivamente una nueva era en la que la producción de bienes y servicios sea un trabajo conjunto y no un área específica destinada a los grandes capitales y la especulación.